Llamadas Perdidas Señales de Vida
Capítulo 8.
El día lunes llego trayendo un hermoso sol en la costa ibérica, era extraño y lanzaba sus rayos con fuerza y calor hacia las frías casas que aún conservaban la humedad de los últimos días de lluvia, Alejandra miraba desde su ventana en el policlínico a la gente , cerca del mediodía el médico llegó a su habitación, le entrego los resultados de los estudios y un plan de cuidados, para evitar que la enfermedad siguiera progresando, y se despidió de ella con un
- Cuídate y trata de no estar sometida a mucho stress.
Al salir del policlínico Alejandra tomo su celular y marco el numero de Juan, luego de ese largo fin de semana, necesitaba oír su voz, necesitaba conversar con el de cualquier cosa, no importaba de que solo quería oírlo; el celular de Juan sonó una, dos, tres veces, justo en el momento que el cerraba la puerta de su departamento. Esperaba esa llamada con ansiedad, necesitaba comenzar la semana oyendo la voz de ella siendo esto el combustible que lo alentaba a seguir. Recorrió el camino que lo separaba de su departamento hasta su lugar de trabajo conversando con la mujer, Juan acababa de llegar a su trabajo, la semana comenzaba, la mañana había comenzado bien para él y deseaba que siguiera de la misma forma, al acercarse a Daiana la saludo con un beso en la mejilla.
La mañana transcurrió entre la atención a los clientes y charlas sobre el día que habían pasado ese fin de semana, en que Juan visito el departamento de Daiana y su pequeña, cada tanto Juan recibía una pérdida y la contestaba, miraban a su alrededor y se reían al ver a sus compañeros que cuchicheaban sobre la extraña amistad entre ellos dos.
A la media tarde Juan llego a su departamento y trato de dormir, se sentía agotado.
Alejandra salió de su trabajo, camino unas cuadras cuando un auto estaciono junto a ella, Pablo y sus hijos la habían visto caminando y la invitaron a subir.
- Dale mami vamos a dar una vuelta - la invito Maya
En el cielo el sol había dado paso a unos negros nubarrones, comenzaba a llover suavemente, Alejandra subió junto a Pablo y decidieron dar unas vueltas por la noche del pequeño poblado de Llanes.
Luego de un rato y varias vueltas decidieron parar frente a un bar y pasar a comer algo
Tengo 4 días libres y había pensado en que podríamos viajar a Madrid, si a ti no te molesta - Dijo Pablo lanzando una mirada cómplice a sus hijos
- Dale ma, podemos ir, tú necesitas un descanso, recuerda lo que dijo tu medico - Comento Ciro.
-No sé, no sé, mis trabajos… - Se excuso Alejandra.
- Dale habla en tus trabajos, habla con tu medico y presenta boleta medica, tú necesitas descansar y nosotros necesitamos mini vacaciones - Ciro insistía mirando a su padre.
Voy a ver no prometo nada - Dijo Alejandra, sabiendo que un descanso así le vendría bien, pero a la vez sentía como si traicionara a Juan al viajar con su anterior pareja, miro a sus hijos un momento y…
- Que va, necesito esas vacaciones, iremos a Madrid!
- Vale, mañana al mediodía salimos - Dijo Pablo
- Los Simpson van a Madrid - Bromeo Ciro
La familia en pleno bar estallo en carcajadas al oír la ocurrencia del niño
No hay comentarios.:
Publicar un comentario